Las empresas aseguran que los proveedores entregan gasoil «sin precio» y los costos ya subieron un 50%. Advierten que la oferta de viajes podría caer a partir del lunes.
La normalidad de los traslados en Tucumán está bajo amenaza. Desde el sector empresarial confirmaron que la suba de los combustibles mayoristas y la falta de reglas claras en la comercialización de insumos básicos están empujando a las firmas a considerar restricciones en el servicio público de pasajeros.
Maximiliano Villagra graficó el conflicto al mencionar que el sector paga recargos financieros por el combustible que exceden los precios de las estaciones de servicio tradicionales. El gasoil, vital para el movimiento de la flota, no tiene hoy un valor de referencia, lo que genera un vacío legal y contable en las administraciones de las líneas. De continuar esta tendencia, se aplicaría un ajuste en las frecuencias para optimizar el recurso disponible, tal como ya sucede en otros puntos del país. El empresario destacó que el contexto internacional influye, pero exigió que la petrolera estatal actúe como regulador para frenar la incertidumbre que hoy golpea a los transportistas.
El futuro inmediato del boleto y la cantidad de ómnibus en circulación dependerán de las negociaciones que AETAT mantendrá con la Casa de Gobierno. El objetivo es encontrar una solución técnica que frene la sangría económica sin perjudicar a los miles de tucumanos que dependen del servicio para movilizarse.
