El organismo regulador provincial dio luz verde al nuevo cuadro tarifario. La suba se vincula a costos nacionales de generación y trae consigo un tope de consumo para mantener los beneficios estatales.
El inicio de abril llega con ajustes para el bolsillo de los tucumanos tras la oficialización de la Resolución 205/26 del ERSEPT. La medida establece un incremento en las boletas de energía eléctrica que promedia el 10%, originado por la actualización de los precios que la Secretaría de Energía de la Nación dispuso para el mercado mayorista.
El ajuste se implementa mediante el sistema técnico de traslado de costos, donde la empresa EDET actúa como recaudadora de valores fijados por el Gobierno nacional, sin que dicho porcentaje represente una rentabilidad extra para la distribuidora. En paralelo, se reestructuró la asistencia estatal, dividiendo el padrón simplemente entre domicilios con o sin subsidio. Para conservar la ayuda, el grupo familiar no debe superar ingresos por $4.193.015,49 (equivalente a tres canastas básicas).
Actualmente, la bonificación alcanza el 75% del valor energético, pero sufrirá recortes mensuales hasta finales de 2026. Es fundamental considerar que el beneficio tiene límites de consumo: 300 kWh en invierno, 370 kWh en el pico del verano y apenas 150 kWh durante los meses restantes.
El ente regulador aclaró que los usuarios del antiguo padrón RASE mantendrán su estatus automáticamente. No obstante, quienes perciban el descuento pero omitieron el registro formal deberán inscribirse en la plataforma nacional de subsidios para evitar la pérdida inmediata del beneficio.
