Un especialista analizó el impacto económico de las crecidas en Tucumán. Señalan que con una inversión de 10 millones de dólares se evitaría un desastre que cuesta más de 30 millones.
La recurrencia de las inundaciones en las localidades del sur provincial volvió a poner en el centro de la escena la deuda en infraestructura hídrica. El ingeniero Eduardo Martel, basándose en informes técnicos de la Comisión de Emergencia Hídrica, advirtió que el costo de las pérdidas materiales y sociales triplica lo que se necesitaría invertir en obras preventivas para blindar a los pueblos más vulnerables.
El análisis toma como referencia los datos de 2017, cuyos daños se calcularon entre 25 y 32 millones de dólares, cifras que Martel considera totalmente vigentes para el escenario actual. En contraposición, el plan de obras prioritarias diseñado para mitigar estos efectos demandaría un desembolso cercano a los 10 millones de dólares. El experto destacó que La Madrid es el punto más crítico de este diagnóstico, ya que el 80% de su ejido urbano debe ser evacuado ante cada avance del agua, una situación que no ocurriría si se ejecutaran los proyectos ya presupuestados. Respecto a la posibilidad de relocalizar el pueblo, Martel indicó que el costo ascendería a los 60 millones de dólares sin contar infraestructura pública ni el impacto emocional del desarraigo.
Para el ingeniero, la inviabilidad de La Madrid es un mito, recordando que la población está asentada allí hace un siglo y medio. El desafío actual es corregir las intervenciones humanas y naturales que transformaron una zona habitable en un área de riesgo constante.
