El Presidente tildó de «operadora roñosa» a Laura Di Marco tras versiones sobre la salida de Santiago Caputo. El mandatario intervino en la red social X para negar una fractura interna en el «triángulo de hierro» de la Casa Rosada.

La tensión entre el Poder Ejecutivo y el periodismo sumó un capítulo de alta agresividad verbal este fin de semana. Javier Milei utilizó sus canales oficiales para descalificar a la comunicadora de Radio Mitre, quien había asegurado que el consultor Santiago Caputo tiene los días contados en el Gobierno por decisión de Karina Milei.
El cruce se originó luego de que Di Marco afirmara que el asesor libertario perdió la interna de poder frente a la Secretaria General de la Presidencia. Caputo fue el primero en responder, acusando a la periodista de responder a intereses del macrismo y asegurando que su permanencia depende exclusivamente de la voluntad del jefe de Estado.
Ante la insistencia de la periodista sobre supuestas reuniones privadas donde se habría pactado el alejamiento del asesor, el Presidente reaccionó con dureza. «Mirá lo que me vengo a enterar de esta operadora roñosa», sentenció Milei, ratificando que es él quien decide quiénes integran su equipo de gestión.
Este episodio refuerza un patrón de conducta sistemático del mandatario basado en el agravio personal hacia quienes exponen las fricciones de su círculo íntimo. El blindaje público a Caputo busca disipar los rumores de crisis en la mesa chica, aunque lo hace mediante una normalización del insulto desde la máxima investidura.
La disputa deja en evidencia la fragilidad de las relaciones dentro del oficialismo y la virulencia con la que el Gobierno responde a las filtraciones. Mientras tanto, el hostigamiento discursivo hacia los trabajadores de prensa vuelve a encender las alarmas sobre la libertad de expresión en el país.
